Mostrando entradas con la etiqueta terminator. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terminator. Mostrar todas las entradas

1 de septiembre de 2011

ILM, NADA ES IMPOSIBLE

Acabo de disfrutar como un enano con 60 minutos de documental. "ILM: Creating the Impossible" hace un repaso a la vida de Industrial Light & Magic, corporación fundada por George Lucas en 1975 dedicada efectos visuales. Se trata de una referencia en el mundo del cine y dejó profunda huella en el cine de finales del s.XX y principios del s.XXI y que, sin lugar a dudas, seguirá dejando huella.

El documental hace un recorrido por la evolución técnica y artística de la empresa, además de mostrar el duro camino recorrido hasta llegar al despliegue de medios que existen hoy día. El cine vive y ha vivido siempre en constante evolución, y un punto de inflexión claro fue "Star Wars", a raíz de la cual Lucas decidió iniciar el proyecto de ILM. Así se puso a disposición de todo cineasta una herramienta nueva, capaz de superar cualquier barrera y dar vida a todo lo que la imaginación humana pudiese ofrecer. Un cocktail de recursos humanos y técnicos que haría las delicias de todos y se convertiría en la cuna y hogar del CGI.

En su haber ILM cuenta con 16 Oscars y más de 20 nominaciones. Ha participado en más de 300 largometrajes desde su creación, y estamos hablando de pesos pesados. Toda la saga "Star Wars", "Jurassic Park", "E.T.", "Transformers", "Avatar", "Terminator II", "Abyss", "Piratas del Caribe", "Ironman" o "Forrest Gump" son algunas de sus hazañas.

Sí, habéis oído bien, "Forrest Gump". No siempre el trabajo de ILM se basa en crear monstruos, robots o elementos antinaturales, sino que también en crear ambientes, modificar imágenes para manejar al antojo del autor los estados anímicos transmitidos por el film. Tal y como se expresa en el documental, hay dos formas de utilizar los efectos especiales: La primera es convirtiéndolos en el centro de atención, como ocurre en "Jurassic Park" o "Transformers". La segunda y creo más efectiva y casi necesaria es ponerlos a los pies de la emotividad, de la trama, al servicio de la narración.

Los efectos especiales han sido atacados en muchas ocasiones. Hay gente que piensa que no tiene el mismo valor recrear una batalla como la de Minas Tirith en "El Señor de los Anillos" que hacerlo a la antigua usanza estilo "BraveHeart". Es cierto que a veces se usan a la ligera, sin control, y aparentan entorpecer el discurrir del film más que aportar algo. Hay una frase que dice Jon Favreau (director de "Ironman") que me ha llamado la atención y viene un poco a cuento. Dice así:

"Cuando uno ve efectos digitales malos, es por una mala planificación por parte del director y no por parte de los artistas"

Recomiendo fervientemente este documental. Creo que es básico para comprender desde el punto de vista más técnico hacia dónde va el cine y qué camino ha recorrido ya. Su nombre es "ILM. Creating the Impossible" y es emocionante deleitarse con todo lo que nos cuenta.

Para terminar quería poner un vídeo relacionado con el trabajo de ILM. Durante el documental Samuel L. Jackson habla acerca del buen hacer del equipo de ILM en "Ironman" y dice lo siguiente:

"La armadura es la estrella de las películas de Ironman, vamos al cine para ver la armadura en acción. Cuando los tornillos salen...aparecen las botas...y los brazos se acoplan...Terminas queriendo una."

Aquí os dejo con la secuencia de "Ironman" que provocó que me entrasen ganas de conseguir una armadura como la que se calza Robert Downey Jr. Simplemente una delicia visual, como no, de parte de Industrial Light & Magic.


29 de agosto de 2011

TERMINATOR, EVOLUCIÓN DE UNA SAGA

Acabo de terminar de ver "Terminator Salvation", la cuarta y última entrega hasta la fecha de la franquicia Terminator. Después de un rato digiriendo las cuatro películas de la robótica saga que inició James Cameron me decido a escribir una pequeña reseña acerca de la evolución de Terminator a lo largo del tiempo.

El papel que lanzó al estrellato cinematográfico a Arnold 'Gobernator' Schwarzenegger ha dejado una profunda huella en el cine y en el público. Frases como "sayonara baby", "volveré" o "necesito tu ropa, tus botas y tu motocicleta" han quedado para siempre. No obstante desde la primera entrega hasta la última todo ha cambiado.

No es una saga que se vaya a recordar por su trabajo de guión, aunque si se ha visto alguna variante a lo largo de los films. El "Terminator" de 1984 mostraba la máquina como autómata frío, sistemático, sin ninguna duda acerca de su cometido y función, sin atisbo de vida. Simplemente metal, circuitos y muy malas pulgas. El personaje central no sufría evolución, era bastante plano, al igual que la línea argumental. Aunque se ha considerado esta obra de James Cameron como una obra de culto, no tiene mucha miga exceptuando la puesta en escena y los efectos, que allá por el 84 eran bastante espectaculares.

La cosa cambia con "Terminator 2: Judgement Day". Schwarzenegger encarna de nuevo al T-800 venido del futuro, esta vez con otras intenciones y con otro aura. Aquí si se ve un personaje distinto, más a caballo entre máquina y humano, capaz de casi llegar a sentir y capaz de aprender de los humanos. Otro aliciente es la aparición de un nuevo Terminator, el T-1000, el hombre moldeable, el acero líquido, una flipada visual para el año 1991. El guión es más rico, con varias subtramas y puntos fuertes, todo esto apoyado por una notable mejora de los personajes. Y si a todo esto le sumamos unos efectos visuales de escándalo para su época la ecuación da como resultado 4 Oscars (Sonido, efectos de sonido, efectos visuales y maquillaje).

Tras un largo parón de 12 años aparece "Terminator 3: Rise of the Machines". Una basura hecha película. Aquí ya pierde todo su encanto porque es un dejá vu, copia-pega la anterior metiendo más fuegos artificiales, un Schwarzenegger que hace chistes, una robot enemiga con grandes atributos y un John Connor, interpretado por Nick Stahl, que parece sacado de "Salvados por la Campana". Todo un despropósito dirigido por Jonathan Mostow y que tira por tierra el trabajo anterior de Cameron. Lo único que puede salvarse es el final apocalíptico, un final que el espectador espera no encontrarse pero que conforme avanza el film se ve cada vez más cercano.

Y ya para terminar en 2009 el director McG se sube al carro y lanza "Terminator Salvation", ya sin nuestro querido Schwarzenegger y con un John Connor, ahora sí, a la altura. Con Christian Bale y Sam Worthington a la cabeza del reparto esta cuarta entrega muestra la gran guerra entre humanos y máquinas en un mundo en escombros tras el día del Juicio Final. Una película más de acción sin mucha tela que cortar salvo el curioso personaje encarnado por Worthington. Una nueva especia de cyborg más cerca de lo humano que de lo robótico. Un guión simple pero bien llevado, sin giros inesperados ni sorpresas. Su momento clave, la aparición de Scharzenegger con la intención de matar a Connor, y es que esta saga sin Arnold no sería nada.

Terminator, una franquicia bastante rentable que nació con una película de bajo presupuesto y que no logró triunfar dentro de las fronteras estadounidenses, basando su potencial recaudatorio en el extranjero. Con un comienzo prometedor y dos películas que sobraban pero, sin duda, una saga referencia en el mundo del cine, sobre todo para la gente de los 80.